La Vicerrectora Rosa Batista participa en un encuentro de profesionales de diferentes sectores que analizan cómo se ha afrontado el covid-19

27 de Abril de 2020

El sábado 25 de abril, el periódico La Provincia en colaboración con el BBVA reúne a cinco profesionales de sectores como sanidad, seguridad, banca, docencia, emprendeduría o alimentación para analizar mediante sus experiencias cómo han afrontado desde sus ámbitos las consecuencias del virus. Entre estos cinco expertos se encuentran dos profesionales de la ULPGC. Rosa Batista, Vicerrectora de Empresa, Emprendimiento y Empleo de la ULPGC. Profesora Titular de Universidad en el Área de Organización de Empresas del Departamento de Economía y Dirección de Empresas; y José Ángel García, Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la ULPGC desde 1995 y Jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecología del Complejo Hospitalario Insular Materno Infantil desde 1989. Junto a ellos participan Francisco Jérez, Director Territorial de BBVA; Román Díaz, Director financiero de la Sociedad Cooperativa Agrícola de San Nicolás desde 1997 y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la ULPGC; y José D. Linares, Director del 112.

El título de este encuentro es ‘La ejemplar respuesta de los sectores imprescindibles de la sociedad ante el Covid 19y se explica cómo estas áreas han debido adaptarse en tiempo récord al nuevo escenario derivado por la crisis del Covid 19 en Canarias y el resto de España. 

En el inicio de esta crisis, el 112 recibió 6000 llamadas en un día cuando lo normal es un máximo de 60. "Esto cogió por sorpresa a la sociedad entera y a nosotros también", dice por su parte José Ángel García Hernández, jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil de Gran Canaria y catedrático de la ULPGC, que analiza cómo se organizaron los hospitales.

Rosa Batista, vicerrectora de la ULPGC, interviene para explicar que los datos recabados por un estudio nacional que se está realizando actualmente reflejan la alta adaptación de la sociedad canaria a la tecnología, bastante mayor que en el resto de España.

"En la universidad española antes de que se declarara el estado de alarma se puso a todos los estudiantes fuera de las aulas de todos los niveles educativos", cuenta Rosa Batista.

"La lógica expectación en un primer momento era qué iba a pasar y ya cuando se declaró el estado de alarma hay como dos grandes grupos: un grupo de estudiantes y docentes que dijeron 'hay que seguir adelante' y otro grupo que se quedó un poco a la expectativa a ver qué iba a pasar y si en quince días se resolvía el tema".

Batista habla de la "incertidumbre" del primer momento "pero con la gran suerte de que la sociedad canaria está bien dotada en temas digitales y la universidad particularmente, y se ha podido continuar las clases con normalidad, con algún que otro bache y cuestiones por resolver, pero se ha seguido con normalidad y con la creatividad que ha hecho falta para trasladar la docencia al online".