LAS ORGANIZACIONES NO LUCRATIVAS DE CIUDADANOS (ONL)


Antes de plantearnos la manera de gestionar correctamente una Asociacion Juvenil (ONL), debemos responder necesariamente dos cuestiones en principio sencillas:


Quiza s nos sirva de ayuda analizar una situacion que a todos, desgraciadamente, nos resulta bastante familiar: a nuestro alrededor observamos situaciones, comportamientos, mentalidades... que no nos agradan, que nos cabrean, situaciones en definitiva que nos hacen sentirnos disconformes con determinadas cosas con las que convivimos. ¿Que podemos hacer?

Analicemos por encima alguna de las posibilidades:

Teniendo en cuenta nuestra situacion parece claro que la idea de no reaccionar e integrarse sin mas -o desintegrarse, segun se mire- no nos parece la m as apropiada para dejar de sentirse insatisfecho.

La de no tratar de cambiar lo que nos desagrada tampoco parece haber sido nuestra eleccion. Ni la de actuar en solitario, pues nos parece que dos, si tira n del mismo lado y a la vez, tira n ma s fuerte que uno.

Nosotros hemos elegido la opcion de la transformacion en grupo, la de arreglar aquello que no nos convece. Pero no hemos optado por el mundo de la empresa pues en el todo esta  sometido al mercado, el objetivo es ganar ma s, anteponiendo muchas veces el dinero a cosas bastante m s importantes. Ni por los partidos politicos y sindicatos, que, aunque cumplan su funcion indispensable en un sistema democratico, se han convertido en una forma de consumismo que nos invita a dejar, una vez cada cierto tiempo, en manos ajenas la tarea de construir una sociedad ma s justa y libre, algo que solo puede conseguir el conjunto de la propia sociedad.

Y sobre la Iglesia que cada uno opine lo que quiera.

Todo esto no significa que rechacemos las instituciones anteriores sino que no las consideramos las idoneas o suficientes para alcanzar nuestros objetivos.

Nosotros hemos decidido actuar desde dentro del "sistema", aceptando -ma s o menos- las reglas del juego, aprovecha ndonos de las posibilidades que existen y si es preciso "invent andonos" las que no - ¡Imaginacion! -, teniendo como unica prioridad principal la de mejorar o conseguir aquello que nos a movido a asociarnos sin estar gobernados o dirigidos por el dinero o por el poder. Esta manera de actuar tan cojonuda no es posible que nosotros sepamos en ningun otro lado. En las ONL se puede trabajar y conseguir cosas en una atmosfera que todavia no est a contaminada. Y de nosotros depende que asi permanezca.

Algo que debemos tener claro antes de responder a las dos preguntas del principio es:

¿Por que y para que son necesarias las ONL?

Para muchos las ONL no sirven para nada y son solo un estorbo (recordemos a los Servicios Secretos franceses con Greenpeace, las cadenas de hamburgueserias y OCU...), para otros son sencillamente imprescindibles. Todo depende del ana lisis que hagamos de la situacion actual. Nosotros nos sumamos al retrato que desde el IMAE (Instituto Municipal de Animacion y Entretenimiento del Ayt. de Barcelona) realiza Toni Puig, casi textualmente...

Las ONL son el ultimo intento a la vista para que nuestras ciudades no se conviertan en un merdado de ciudadanos zombis por el consumo y con brotes - ma s que desastrosos y anunciados - de xenofobia, racismo, violencia ante la diferencia, de gente colgada de drogas varias, pasiva hasta la muerte o ciudadanos con alma de tarjeta de credito. Y en nuestras ciudades de personas con alma de tarjeta de credito y el consumo como esperanza utopica casi unica, la tarea de las ONL de ciudadanos es ma s urgente que nunca. Si no queremos ciudades pobladas por zombis consumistas con tendencia a la violencia gratuita, la pasividad, el racismo, el miedo al otro..., las organizaciones han de crear un "espacio clinico" que facilite el nacimiento de ciudadanos: han de facilitar a cada hombre y mujer de una ciudad la posibilidad de transformarse en ciudadano activo a partir del colaborar, con ma s o menos intensidad y tiempo, en proyectos y servicios con los otros y para la ciudad. Para los ciudadanos.
Es en esta colaboracion activa donde uno crea y asume su papel de ciudadano. Su condicion social. Es aqui (en las ONL) donde surge su indispensable relacion con el otro y su indispensable colaboracion en la construccion conjunta de la ciudad.
Es desde esta perspectiva que las asociaciones facilitan a los ciudadanos de finales de siglo XX, el hallar algo que les llene -con creatividad, solidaridad y comunicacion- el gran vacio que aparece -como un cancer- en el interior de cada persona y en la piel sociocultural de nuestras ciudades: les facilita vivir como ciudadanos de una ciudad. Y no como objetos de una ciudad o eternos poseidos por la fiebre de un consumo y un estatus loco.

Las ONL son hoy en dia una extraordinaria herramienta, que por supuesto hay que aprender a manejar, con las que se puede llegar a hacer pr cticamente de todo. Y si no que se lo pregunten a Medicos sin fronteras, Greeenpeace, Cruz Roja, Survival International, Manos Unidas... y muchisimas ma s que aun siendo menos conocidas cumplen desinteresadamente y dia a dia su insustituible papel.

Las ONL presentan tambien inegables beneficios para aquellos que aprenden a trabajar en ellas. Se podrian hacer dos divisiones bastante claras:
  1. Realizacion Personal.
    Te sientes util. Trabajas en aquello que crees importante y necesario.
    Te relacionas con gente nueva, distinta y a menudo interesante.
    Te permite escapar de la rutina y aislamiento a la que tiende a llevarte la manera de vivir actual (coche, trabajo, tele), brindandote adem as la posibilidad de cambiar lo que no te gusta.
  2. Preparacion Personal.
    Aprendes a trabajar en grupo, a saber entenderte con otros y a que te entiendan (¡Comunicacion!).
    Te sirve de puente entre lo que conoces (casa, escuela, universidad) y lo que te espera (Burocracia, politiqueo, amiguismo, picaresca, competencia...), salvando esa gran barrera que separa el mundo del estudiante del mundo "real".
    Aprendes a asumir y cumplir responsabilidades.
    Aprendes a relacionarte con la no siempre diligente administracion, obteniendo de ella lo que te corresponde y a veces incluso lo que necesitas.

En definitiva, aprendes cosas que no van a enseñarte en ningun otro lado convirtiendote en una persona mejor preparada para desenvolverte en tu sociedad.

Por otro lado esta experiencia y preparacion podr as utilizarla a la hora de buscar empleo, pues es bastante valorada en el mundo laboral. Existe poca gente joven asi y es muy necesaria en puestos de gestion y responsabilidad.

Despues de todo lo dicho parece todavia ma s dificil que al principio responder a las dos preguntas iniciales. Ahora una asociacion no es tan solo un grupo de amigos con intereses o inquietudes similares, parece que se trata tambien de un importante y transformador movimiento social que nos brinda la oportunidad - ¿quiza s la ultima? - de evitar que nuestras ciudades y por tanto nuestra sociedad, se conviertan en un lugar en donde solo sea posible sobrevivir y "calidad de vida" suene a mitologia. Dicho asi suena un poco exagerado, pero quizas sea que uno se acostumbra a todo. Citando de nuevo a Toni Puig...

Cuando contemplamos, hoy, la tendencia de voto de derechas duras, parientes directos del neofascismo racista de Europa, no podemos quedarnos con la copla de que esto pasa alla  en las galaxias. Aqui la cosa preocupa. La insolidaridad, la falta de horizontes esperanzados, los fines de semana nocturnos como gran espacio de realizacion personal y grupal, los estilos de vida centrados en las marcas mercantiles o las estrellas del rock y el cine de garrotazo, la identidad desorientada, el rechazo de todo aquello que es politico o publico, los brotes de violencia como expresion comunicativa..., amueblan la cotidianidad de demasiados jovenes de nuestro pais. No dan mucha lata, es verdad. Pero pasan de construir sus vidas desde la diferencia solidaria con el otro, base para cualquier ciudad con calidad de vida ciudadana.

Si los jovenes no cambiamos esto nadie lo hara  por nosotros, y seremos nosotros mismos los que suframos la equivocacion. Combinando utopia con eficacia, podemos conseguir que las cosa funcione.

Con las reservas necesarias, por supuesto, podemos decir que nos asociamos porque no queda otro remedio. Es necesario, es importante, y adem as es divertido.

Los retos del movimiento asociativo son apasionantes, las posibilidades infinitas, las perspectivas alentadoras. Y todos podemos tener un papel en la pelicula.

¿Quien se apunta?